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Construir un mundo nuevo tras la pandemia  

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AlvaroGA
(@alvarogaleraarias)
Moderator
foto novolveremosalanormalidadporquelanormalidaderaelproblema compressor

 

A todos nos están llegando muchos artículos en los que se apunta a la necesidad de construir un nuevo mundo tras esta pandemia.

Parece como si esta epidemia tuviera dos caras:

  • siendo, por un lado, una amenaza terrible que está generando muchísimo dolor en todo el mundo,
  • por el otro, una magnífica oportunidad para aprender y reaccionar.

 

Surgen muchas preguntas sobre el mundo que debemos construir, os lanzamos algunas de ellas para generar debate, opinión y pensamiento común:

  • ¿Cómo podemos avanzar hacia un impulso del teletrabajo como medida eficaz para reducir el impacto ambiental y favorecer la repoblación de las zonas rurales?
  • ¿Como repartir el trabajo entre la población? ¿Reducimos la jornada? ¿A cuánto? ¿Cómo? ¿Con medidas legislativas o con incentivos?
  • ¿Cómo reducimos el consumo de forma equilibrada en toda la población?
  • ¿Cómo sostenemos el Estado del Bienestar ante la enorme pérdida ingresos fiscales producida por la reducción del consumo y de la producción? ¿Cómo equilibramos los ingresos fiscales procedentes del capital y del trabajo?
  • ¿Cómo promovemos la solidaridad internacional y la coordinación a nivel global ante los retos globales como las epidemias, la desigualdad, el hambre, la pobreza, el terrorismo global, las guerras, las migraciones, las personas refugiadas, etc...?
  • ¿Cómo aseguramos que de esta crisis salimos con una ciudadanía más empoderada?
Este debate ha sido modificado el hace 4 meses por AlvaroGA
Este debate ha sido modificado el hace 4 meses 3 veces por usAd-12
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Respondido : 26/03/2020 19:46
LuisAntonioRH
(@luisantoniorodriguezhuertas)

Gracias por ofrecernos esta oportunidad de compartir, de pensar juntos... y de intentar dar pasos.

Solo un par de ideas en esta intervención, y siempre con la prudencia del que se sabe en continua búsqueda y necesitado de luces externas para seguir configurando su pensamiento:

- Sea lo que sea que aparezca tras la Crisis del COVID 19, un eje fundamental sobre el que creo que tendría que pivotar la sociedad es la protección de las personas y colectivos más frágiles. Tanto a nivel "global" (países del Sur, etnias  minoritarias, personas migrantes, refugiadas, etc) como a nivel "local": mayores, personas que viven solas, personas en situación de sin hogar, personas en riesgo de exclusión en general (bajos ingresos, situaciones socioeconomícas de vulnerabilidad, etc). Eso ha de traducirse en políticas activas que protejan dichos colectivos.... e, incluso, -a ejemplo del movimiento por el "blindaje de las pensiones"- se blinden a todos los niveles jurídicos y normativos (ONU, Constituciones continentales y locales...). Si de aquí no salimos con una dosis mayor de humanidad -y eso para mí se traduce entre otras cosas en ese enfoque a lo más frágiles-... pocas circunstancias futuras lo conseguirán.

- Otro pilar fundamental -y quizá prolongación del anterior- es la construcción de una sociedad más fraterna, más solidaria y, si me apuras, más compasiva (en el sentido de hacernos cargos unos de los sufrimientos de otros -"com-pasión"-). Eso será la "cara b" del mundo justo con el que soñamos. ¿Cómo se puede traducir eso en propuestas políticas? Baste querer para encontrar modos, pero una que nuestro partido defiende y que me parece fundamental es el trabajo hacia una conciencia mayor de ciudadanía global, que pasa -como uno de nuestros candidatos, Augustín Ndour, no se cansó de proclamar cuando le tocó hacer campaña- por la "Revolución del Encuentro".

 

Seguimos...

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Respondido : 29/03/2020 16:12
AngelesBG
(@mariaangelesberisogomez-escalonilla)

Me uno a este interesante-imprescindible foro para compartir ideas sobre la construcción de un Mundo Más Justo después de esta pandemia.

Estoy completamente de acuerdo con las dos que destaca Luis. 

Hay que cambiar los motores de la sociedad para rescatar lo esencial, que se ha pervertido. En lugar de fomentar la competitividad a todos los niveles: académico, económico, financiero, deportivo, lúdico, etc. fomentar la cooperación, la ayuda mutua. Comenzando por la educación infantil y facilitando a las familias los recursos y tiempo necesarios para estar presentes en la misma.

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Respondido : 30/03/2020 21:33
JordiGQ
(@jordigarciaquintanilla)

Completamente de acuerdo con la aportación de Luis Antonio. Desde mi punto de vista, como sociedad en los últimos siglos hemos ido avanzando poco a poco en dos de los principios de la revolución francesa, Libertad e Igualdad (aunque todavía queda mucho por hacer), pero teníamos bastante olvidado el tercer principio, la Fraternidad. Esta crisis, como dice Luis Antonio, es una oportunidad para contruir una sociedad más fraterna y solidaria.

Por concretar algunos retos que espero que sepamos recoger como sociedad y como partido:

- La importancia del teletrabajo y sus posibilidades para avanzar en la deseada conciliación familiar. En este sentido, esta experiencia puede ser una buena referencia para un tipo de relación laboral más centrada en los objetivos que en la acumulación de horas presenciales, y más basada en la confianza y la responsabilidad que en el control. Deberíamos extraer conclusiones para el futuro que permitan flexibilizar horarios y conciliar la vida familiar con el trabajo en muchos sectores. Para ello se pueden hacer políticas que establezcan bonificaciones a las empresas que permitan el teletrabajo (incluso parcialmente, determinados días de la semana), lo que favorecería el punto siguiente.

- Luchar contra el cambio climático es posible. En la medida que se reduce la movilidad o se optimiza (por ejemplo con ciertas jornadas en que se mantenga el teletrabajo) se favorece la disminución de emisiones, como hemos visto. Ambos aspectos pueden ir muy ligados con medidas no solo punitivas, sino también con bonificaciones, como exenciones de impuestos a empresas y particulares en esta línea.

- Una redefinición de la ciudadanía global, que rompa el concepto clásico de fronteras. Hemos descubierto, cuando menos lo esperábamos, que la ayuda y la solidaridad nos llega de quienes pensábamos "diferentes", aquellos a los que queríamos cerrar nuestras fronteras por miedo. Espero que de esta crisis saquemos la conclusión de que vivimos en una aldea global y nuestras políticas de cooperación y acogida sean mucho más solidarias que hasta ahora. Comparto lo que dice Juan Antonio sobre la "com-pasión" y la Revolución del encuentro.

- Hemos descubierto grandes desequilibrios e injusticias y grandes brechas salariales. No solo respecto a los grandes deportistas y otros colectivos. Nuestros políticos (de uno y otro signo) no han sido capaces de aplicarse los grandes sacrificios que han pedido al resto de la sociedad. No han sabido ser ejemplares ni con sus salarios ni con muchas cosas que defendían y predicaban para el resto (cuarentenas, sanidad pública, recortes...) . Como partido hay que exigir, desde el principio, ejemplaridad y coherencia en todo cargo y servicio público. También tocará revisar los presupuestos y el porcentaje del PIB que se destina a servicios esenciales o a I+D, por ejemplo. No es de recibo que tantos buenos investigadores como tiene España sigan dependiendo eternamente de becas y sean mileuristas a edades avanzadas.

- La escala de valores de nuestra sociedad. En momentos como los que estamos viviendo creo que la sociedad deja ver cuáles son sus valores. En este sentido el planteamiento de los distintos países ante la crisis sirve para confrontar escalas de valores. Algunos países han antepuesto la economía a las personas, otros al contrario. Países que muchas veces se han puesto como modelo de progreso, como Holanda, han mostrado muy poco respeto hacia sus mayores, desde una óptica utilitarista de la persona. Creo que es una buena oportunidad para reconocer y poner en valor los valores que están presentes en nuestra sociedad, y no tener miedo a defenderlos. En este sentido, considero que el partido debe mantener un concepto de "progreso" que se alinee siempre con dotar de oportunidades a los débiles, y no en conceptos utilitaristas de la persona, que propician que no formen parte de esta sociedad los débiles, los mayores, los enfermos...

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Respondido : 30/03/2020 22:50
JoaquinFranciscoCE
(@joaquinfranciscocastilloeslava)

La UE no tiene balcones

La libertad no empieza con el ser individual sino con el sentir colectivo; y es precisamente lo que brilla por su ausencia en esta UE; es decir, la colectividad. Por ello, los europeos y europeas no somos libres, eso así dependiendo si tenemos euros infinitos; aunque en caso de que así sea tampoco lo tengo muy claro debido a que las monedas no son lo suficientemente enorme como la misma palabra libertad, y mucho menos sociedad...

Pues bien, después de la última reunión producida entre miembros de la UE, llama tristemente la atención, como no se llegan acuerdos para intentar mitigar las consecuencias socioeconómica que ya vislumbra esta epidemia y va más allá de nuestros bolsillos si no que dispara hacia el paro eterno de nuestros corazones, sobre todo con el sector más vulnerables: la tercera edad.

Esto, pone de manifiesto la poca sensibilidad con esta población que fueron los que reconstruyeron Europa; que fueron los que alimentaban y cuidaban a persona sacudidas por guerras; que fueron los que fomentaban el Estado del Bienestar para que "hoy" tengamos sanidad, educación, carreteras y Seguridad Social, entre otros logros; que son los que sembraron la semilla de organizaciones sociales como el feminismo, ecologismo, animalismo, LGTBI, antiracismo, entre otros; y que son los que lucharon por que hoy tengamos libertad de expresión que va desde que un grupo de personas puedan crear un partido político para fomentar un mundo mejor, pasando por escribir un artículo relacionado con cualquier tema, hasta que una persona pueda gritar "Estefaníaaaaaaa" En la televisión; ya, a partir de aquí, que cada uno entienda la libertad de expresión en función de sus inquietudes.

Al igual de la poca generosidad con nuestros mayores, no puedo llegar a entender que podamos repetir los mismos errores que con la crisis inmobiliaria del 2008 que llevó Europa al desastre socioeconómico, eso si con los mismos de siempre. Asimismo, volvemos a los "recortes"?, devorando así a la masa de población más débil económicamente? ; volvemos permitir que países comunitarios con menores recursos se hunda como sucedió con Grecia? ; volvemos a modificar la Constitución con otro artículo como el 135?; volvemos a sacudir al sector público? . Esas medidas "austeras" Lo único que fraguó es abrir la Caja de Pandora ante la reaparición de ideología fascistas por no hablar del " Virus socioeconómico " Que padecieron las familias... Pues parece ser que vamos caminando hacia los mismos errores.

Ayer quedó demostrado que después de la reunión que mantuvo la UE se llega a la conclusión que eso de "Unión " solo ha sido para la monetaria para así poder utilizar los mismos billetes para tomarme un café en un chiringuito de la playa Victoria de Cádiz que en el Barrio de los Pintores en Paris, entre otros; sin nombrar, claro los intereses tanto empresariales como regionales que se firmaron provocando más diferencia y dependencia (tecnológica, económica, monetaria, entre otras) entre países comunitarios . Aunque bueno tampoco la UE es tan rancia ya que ha sido un colega que nos ha inflado a subvenciones que no se muy bien donde a ido a parar, parte de ese dinero, al menos en Andalucía o Cádiz -regiones con más paro del continente, eso si, como siempre.

Si la UE va a tomar la actitud de "sálvese quien pueda" pues quizás es momento de separarse y que cada cual adopte su moneda y al menos cada uno tenga la toma de decisión en la política monetaria. De esta manera, saquemos las pesetas que guardamos en su momento como recuerdo; que España fabrique dinero y en caso de que la inflación suba mucho pues seguro que alguna agrupación carnavalera lo ficha para que haga de contra alto y así se nos quité las penas.

Ha llegado el momento de tomar decisiones: o redefinimos el concepto de UE o morimos con el concepto. De seguir con las mismas acciones ante situaciones de crisis ya sabemos el resultado y el ánimo de más brexit por parte de países europeos van a ir en aumento. Jean-Claude JunCker, ex presidente de la Comisión Europea, declaró el pasado octubre que la decisión de los recortes contra el pueblo heleno fueron irreflexivas, injustas e insolidarias, incluso, pidió perdón ya que se ninguneo toda una ciudadanía y una nación como la griega después de todo lo que nos ha proporcionado culturalmente, entre ellos, la palabra " Democracia". Así que este tipo de medidas para frenar la crisis del coronavirus no va a traer el mejor resultado.

Esta claro que la UE actual no tiene balcones. Esos balcones que muestran el valor más apreciado de las seres humanas,y que estallan en estos momentos de confinamiento, es decir, la solidaridad sin límites no se encuentra en la élite comunitaria. Personas con niños, con gente dependiente, con ERTES, con la incertidumbre de la oposición o de si los alumnos y alumnas volverán a sus aulas y patios, con los ingresos de los autónomos sesgados, con enfermos, con contagios y con muertes; y por supuesto, los niños y niñas sin sus plazoletas donde jugar. Pues esa misma gente son las que se alzan en sus balcones cada día a las 20:00 horas, con una sonrisa como efigie de su rostro, siendo el altavoz de una solidaridad infinita y de una esperanza utópica que precisamente les falta a los que toman las decisiones en el ámbito Europeo.

Por último, tres asuntos: la primera, es llamativo como Alemania se interpone en los eurobonos que significa que la UE sea garante para cualquier país que necesite financiación en este momento de crisis viral. Hablando claro, qué el país Europeo que necesite dinero que lo pida y sino puede pagarlo pues sería la UE, en su conjunto, quien lo sufrague. Pues es asombroso como Alemania no lo permite justificando que cada país pague sus deudas; puede tener razón pero que corta es la memoria y ya los privilegiados alemanes no se acuerdan de Londres 1953 con el acuerdo de deuda externa Alemania condonándole ( o perdonandole) más de un 60 % de lo que debía debido a su situación socioeconómica en la postguerra mundial ( dejó una imagen de ese momento y no estaría mal ponerlo en nuestra redes sociales como bandera de una nueva UE, así también hacemos que los alemanes repasen su historia). Hubo un momento Alemán en el siglo XX que no todos tenían "Mercedes"....

La segunda cuestión es como la UE decide volver a reunirse dentro de " Dos semanas!!!!!! " En pleno auge del coronavirus para ver otras alternativas económicas; pero que pasa que al virus se le dice que pare o espere?. Desde luego que tenemos los políticos que nos merecemos. Pues nada, podemos salir a la calla puesto que el virus según la actitud de la UE nos va a dar tregua.

Para terminar, y tercer asunto, en caso de que la UE vuelva con sus recetas austeras, y, en este caso; socioeconómicamente nos vayamos a pique, las clases de bachiller vayan por 50 alumnos y alumnas, las listas de espera de Sanidad sean anuales, los salarios en especie, las jornadas laborales sin ver el sol de los días y la extrema derecha siga convenciendo a la población, entre otras situaciones; ya les propondré a mis colegas, elaborar un 15 M más guapo, más inclusivo, más participativo, y más hippie, y, paralelamente, dibujaremos un partido político para cambiar el planeta, eso si, en caso de que haya un líder y tenga el pelo largo pues que se quite la coleta y vaya con el pelo suelto así las ideas afloran de manera más sana y sus principios sean parte de su día a día y en su modo de vida. Aunque prefiero la horizontalidad y si hay líder que tenga silueta de mujer que son mucho más competente y leales con sus ideas. Además, la próxima UE, y el próximo mundo será feminista, por tanto, tienen que ser protagonizadas por ellas...

Con el Tratado de Maastricht de 1992 se creó la UE ( teníamos la Expo 92 y las Olimpiadas del 92) ... Éramos la ostia. Al cabo del tiempo se demuestra un Tratado de Maamarrachicht y
Donde NO tenemos nada de "Curro" Y nos han dado una "Cobi" Tan grande como el continente Europeo y más allá.

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Respondido : 31/03/2020 10:47
EloyCP
(@eloycuadrapedrini)

Hola a todos y todas,

Lo primero daros las gracias por darme entrada en este foro de debate tan oportuno y necesario.

Dicho esto, y estando bastante en consonancia con lo que apuntan Luis Antonio, María, Jordi y Joaquín (en especial Luis Antonio y Joaquín), voy a intentar aportar algo en base a mi experiencia y conocimientos, que no son ni más ni menos que los vuestros, con el fin de sacar algunas cosas en claro.  Y para hacerlo voy a utilizar una famosa canción de un grupo español de los 80, una con un estribillo pegadizo que seguro recordáis los que sois de aquella época: “Quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos?"

I.- ¿Quiénes somos?

Parece una obviedad, somos el partido político Por un Mundo más Justo, donde destacan dos palabras: Justicia y Mundo. Está bien, pero hemos de ser conscientes de lo que estas dos palabras implican y ponerlas en valor como nuestro punto fuerte diferenciador, en oposición a lo que ha sido la práctica política habitual en España y en Occidente desde hace muchísimo tiempo, que no es otra que la razón instrumental.

En efecto, desde Maquiavelo, la práctica política es sobre todo hacer lo que más conviene para mantenerte en el poder. ¿Trabajar por el bien común?, sí, pero en último caso el bien común de los que te votan y hacen que sigas en el poder. Este detalle es uno de los que hacen que la clase política esté tan mal vista (aparte de otros muchos). Decir político en España es hablar de alguien muy poco fiable, que por la propia esencia del ser político te va a manipular, mentir o manejar cada vez que le haga falta. Un ejemplo de lo más ilustrativo que creo conveniente apuntar lo podemos ver en el Alcalde de Cádiz, del ala más a la izquierda de Podemos, los anticapitalistas. Aunque su partido se muestra claramente en contra de la venta y fabricación de armas para terceros países que puedan ser usadas contra población civil indiscriminadamente, a la hora de la verdad se tiene que posicionar a favor de la continuidad en la producción de armas desde las fábricas que hay en su municipio, en este caso corbetas para Arabia Saudí, dado que dan trabajo a muchos gaditanos que deciden sobre su futuro en la  alcaldía.

Creo que se entiende lo que digo, pues bien, mi propuesta va por conformar un sujeto político totalmente diferente, kantiano, universalista, en oposición a la figura de Maquiavelo. Traducir esto a nuestra práctica política implicaría hacer política desde la justicia, pero no una justicia local, no tomar partido por lo que es justo para nuestros vecinos, si es injusto para otra mucha gente aunque esa gente esté muy lejos. Esto es, justicia y mundo, defender siempre lo que es más justo, frente a lo que es relativamente justo, localmente justo, interesadamente justo, o lo que es lo mismo: la ética frente a la moral. Aunque esto, ciertamente, es lo que ha hecho el partido casi desde el principio en su defensa de los derechos humanos de las personas migrantes.

En cualquier caso, se trataría aquí de tenerlo sumamente claro. Si somos capaces de llevar esta máxima presente siempre en nuestra práctica política nos estaremos diferenciando claramente de todo lo que hay en política en la actualidad (la mentira y la manipulación no pueden ser nunca justas desde nuestra premisa ética, la solidaridad en cambio, de partida siempre es justa), planteando un sujeto político auténtico completamente nuevo que rompe con todo lo malo que se achaca a la política habitualmente, porque somos justos, y también y muy importante, porque somos honestos.

Para llevar esto hasta sus últimas consecuencias y no caer en contradicciones como las del alcalde de Cádiz deberíamos revisar todas nuestras propuestas, iniciativas y acciones. Cierto, habrá quienes nos vean excesivamente cándidos, utópicos o inocentes, y por extensión no válidos para la política actual, en un mundo básicamente cruel, injusto y destructivo, pero esta cuestión la dejo para más adelante.

II.- ¿De dónde venimos?

Importante será también saber de dónde venimos, o dónde estamos. Esta pregunta daría para una exposición interminable, trataré de ser conciso apuntando una serie de ideas-fuerza representativas.  

-Un capitalismo que institucionaliza las desigualdades. No hace falta explicar mucho: deslocalización de la mano de obra y los mercados de producción, búsqueda del máximo beneficio, políticas de recortes, contención del déficit, adelgazamiento de lo público, baja fiscalidad, crecen sin parar las rentas del capital y bajan las rentas del trabajo, y así desaparecen las clases medias y nos convertimos en una sociedad con mucha gente precaria o próxima a serlo. Ya no hay una única clase obrera al estilo marxista, hay personas que trabajan por poco sueldo en muchos sectores del mercado, que se conforman y casi se sienten privilegiadas por tener un salario con el que malvivir. Entre esta gente que malvive con un trabajo mal pagado cada vez hay más que van perdiendo progresivamente derechos básicos, los conocidos como trabajadores pobres. Luego están los que se quedan sin trabajo y se convierten en parados de larga duración, que probablemente no trabajarán nunca más, y finalmente están los inmigrantes, clandestinos o no, trabajando o no, haciendo lo que casi nadie quiere. En resumen, unos están dentro y otros están fuera, es así de sencillo, hay una amplia mayoría social básicamente precaria, con una minoría cada vez más rica, conformando una sociedad bastante desigual donde apenas ya si queda esa clase media que habíamos conocido hasta hace poco.

-Una sociedad despolitizada. Olvidémonos de las grandes movilizaciones sociales y de la ciudadanía comprometida y políticamente activa, la gente en España es básicamente pasiva. No existe el “pueblo unido”, entre otras razones porque no hay pueblo, solo hay masa atomizada básicamente silenciosa buscándose la vida como puede. Y esto es algo que la globalización y el capitalismo bien que se han encargado de fabricar. La política es muy complicada, y la gente está bastante ocupada intentando sacar la cabeza del fango, no quieren una democracia participativa, no quieren saber de todo y decidir sobre todo, quieren que las cosas funcionen más o menos bien y que los dejen tranquilos con sus vidas. El ciudadano tipo quiere mensajes sencillos y líderes a quien seguir. No es de extrañar así que hoy muchos de los excluidos, los parados y los trabajadores pobres voten a partidos de derecha y ultraderecha, sencillamente les dicen lo que quieren oír y les prometen que echarán a los inmigrantes que le quitan los trabajos. Esto es así por mucho que no nos guste y hay que aceptarlo, el votante es plural y diverso pero básicamente está despolitizado, y los que mueven las cosas son las minorías activas, que saben manipular bien.

-Desaparición gradual de la democracia. En efecto, nuestro mundo cada vez es más caótico y acumula más problemas. Por si no teníamos bastante con el terrorismo islamista o el secesionismo, ahora tenemos también el apocalipsis climático y el bacteriológico, por no hablar de otros problemas, otras amenazas, otros terrorismos. En definitiva, muchos asuntos por resolver y muy pocas soluciones, o dicho de otra manera, son muchos los shocks, como diría Naomi Klein, y ante los shocks al ciudadano precario y despolitizado –conformista- le es fácil renunciar a derechos que no hace mucho dábamos por seguros. Y no hablo solo de pérdida de libertades cívicas del estilo de los derechos de asociación, expresión, sindicación o manifestación, me refiero también a la pérdida de derechos básicos tan elementales como la sanidad, la educación, la vivienda o la alimentación. Hoy cada vez más gente en España acepta que para tener una buena sanidad ha de pagársela, si quiere que sus hijos tengan una buena educación ha de pagárselo, y si quiere tener una  casa mínimamente digna y una alimentación sana y equilibrada tendrá que tener un trabajo bien remunerado. Y así, el ciudadano medio básicamente precario y despolitizado va aceptando progresiva y mansamente los cambios en el orden social, hacía unas democracias que poco a poco van quedando solo en el nombre. 

-Los valores europeos se diluyen ante los populismos nacionalistas. A menudo las unidades supranacionales se revisten de una serie de valores que le dan cierto asiento ideológico o espiritual, nos cuentan que la Unión Europea lo hizo sobre los valores universalistas de la Ilustración: libertad, igualdad y fraternidad. El asunto es que el devenir de las tecnocracias neoliberales europeas ha puesto tanto énfasis en lo económico que lo económico ha terminado por condicionarlo todo y condicionar por extensión a sus gentes, que ya no piensan en valores sino en beneficios o pérdidas… “¡en lo suyo!”. La tendencia tampoco ayuda, de un lado EEUU se cierra en sí mismo y deja de aspirar a ser el guardián del mundo, después Reino Unido, rico, se separa del resto para no compartir lo suyo con nadie, tanto o más de lo mismo a escala nacional, con el nacionalismo secesionista catalán de los ricos queriendo soltar a la España pobre, como en la Italia populista anti-inmigración de Salvini, por no hablar de otros tantos países del Este de Europa, con partidos de ultraderecha nacionalistas y antieuropeístas creciendo por todos lados. Así, ya no queda apenas rastro de esa Europa de los Derechos Humanos que abogaba por una sociedad justa, libre y solidaria, lo hemos visto bien con el drama de los refugiados y lo estamos comprobando ahora mismo con  el ¡Sálvese quien pueda! de cada país frente al coronavirus. Esta es otra realidad incuestionable aunque no nos guste como partido, dado que es una dinámica contraria a lo que defendemos.

III.- ¿A dónde vamos?

Si en algo coinciden muchos en estos días es que lo que quede después cuando el virus se haya ido no volverá a ser lo mismo. Aunque aquí entramos en el terreno de los posibles y nadie puede saberlo a ciencia cierta, sí que hay algunos escenarios que parecen evidentes, especialmente en España.

-En lo económico, la crisis que muchos vaticinan, a diferencia de la del 2008 que afectó especialmente a los bancos afectará directamente a los ciudadanos, al consumo y a las empresas, a la movilidad de las personas y al turismo del que España tanto vive, con un gobierno muy en el aire y una deuda pública que se presume elevada, con las subsiguientes dificultades para intervenir desde el Estado en la reactivación económica.

-En lo político, en clave nacional, me temo que el gobierno va a salir muy debilitado de todo esto. Sin plan para el nuevo escenario, con poco margen de maniobra y la credibilidad por los suelos, inestabilidad y un posible cambio a la derecha es lo que nos espera, con unas dinámicas que apuntan a un mayor retroceso en derechos y libertades, impuesto por las propias dinámicas globales de repliegues nacionales y control de la población.

En clave internacional, lo que muchos quieren leer de la llegada del virus –porque parece que ha venido para quedarse, y si no es este será otro- es que los países donde las libertados son menores y las democracias están menos evolucionadas la incidencia del virus ha sido menor o más rápidamente controlada, véanse China o Rusia, y en el lado contrario, con democracias con muchas libertades y una población más difícil de disciplinar, ejemplo España, Alemania, Francia, Italia o EEUU, el virus corre con más complicado control. Puede que Europa camine por esta vía, puede incluso que Europa deje de ser la Unión Europea y vuelva a lo que era antes de la unión, la tendencia hacia el repliegue nacional, el control y la pérdida de libertades puede ser la salida más fácil para las clases políticas acostumbradas a gobernar a este lado del mundo, aunque no la única. En toda catástrofe, en una situación como la que vivimos en la que el capitalismo ha sufrido una sacudida en sus mismos cimientos, siempre hay una oportunidad, esa es la nuestra.

-En lo social, no soy demasiado optimista, y aquí me es aún más complicado hacer vaticinios. Creo que la población se debatirá entre dos alternativas, una conservadora, temerosa, que asume el aumento de las amenazas y la fragilidad e inestabilidad de todo lo que hay y que probablemente se entregue al nuevo orden que viene, dócil y resignada. La otra alternativa más valiente viene de la gente que entiende, ahora más que nunca, que el capitalismo depredador, las políticas privatizadoras y el que cada país mire por su interés propio no traen nada bueno en un escenario que necesita de mucha solidaridad y cooperación supranacional. En esta dicotomía no sabría por cual decantarme, mi parte optimista quiere creer que habrá reacción al fin, después de esta sacudida tan grande, con tanto dolor, y tanta pérdida, pero otra parte no tan halagüeña me dice que en lo social, con una población a menudo tan pasiva y fácilmente manipulable, seguiremos haciendo lo que las élites querrán que hagamos.  

 

Tras todo lo dicho, ¿qué podemos hacer?, ¿por dónde podemos avanzar?

Ya lo he apuntado antes cuando hablaba de la oportunidad. Hemos de ver la catástrofe de la pandemia como un acontecimiento que puede cambiarlo todo, también para bien. La gente estará esperando, no todos se van a entregar tan plácidamente a un nuevo orden más oscuro y represivo. El capitalismo ha mostrado sus vergüenzas, sus flaquezas, sus miserias, del propio tambaleo del sistema surgen las grietas, por esas grietas deben entrar nuestras alternativas, otras soluciones, otras salidas más difíciles y utópicas pero también más justas y humanas.

Y bueno, pensaba avanzar a continuación en el desarrollo y profundización de esos nuevos caminos a través de esas grietas o oportunidades que se abren, pero creo que ya es suficientemente larga mi exposición, así que prefiero dejarlo para futuras entregas.  

Gracias otra vez por incluirme en este foro, saludos afectuosos a todos y todas,

Eloy Cuadra.

 

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Respondido : 31/03/2020 22:37
JoaquinFranciscoCE
(@joaquinfranciscocastilloeslava)

Vamos a ver para ir transitando hacia un mundo nuevo tras la pandemia existe la hipótesis real de que el capitalismo no se va a ir, cuyos jinetes de apocalipsis son la globalización, la desigualdad, la contaminación y el marketing:

En el caso de la globalización asumo el protagonismo en las empresas. Asimismo, a no ser que cambie el formato de éstas y se elaboren otras organizaciones empresariales más asociacionistas donde no sólo se priorice la maximización de beneficios, será imposible. En el actual sistema económico, se necesitan empresa que miren más allá del prisma económico y que busquen otros tipos de balances (sociales, medioambientales y culturales, entre otros). Además, es imprescindible la participación de un mayor número de personas que conformen las empresas (trabajadores) en la toma de decisiones. Por tanto, hay que crear empresas colectivas que diezmen a las tradicionales. Yo empezarais por aquellas vinculadas con la producción de bienes y servicios que cubran necesidades básicas (alimentación, vivienda, salud, educación, entre otros). 

En el caso de la desigualdad, una de las consignas es que los impuestos sean lo más progresivos posibles y trasladar esos captación de ingresos públicos en la generación de oportunidades a la ciudadanía. Al igual es importante, fomentar otro tipo de educación y metodología educativa como la asignatura por proyecto donde al alumno se le enseñe valoras más grupales y no tan individualista como la actual educación. Ademas, potenciar la actitud crítica al alumno y alumna ya que el analfabetismo del siglo XXI no es No saber NI escribir NI leer, si no reside en no saber lo que se lee ni lo que se escribe; por tanto, facilitarle a los alumnos y alumnas herramienta para que se potencien en seres críticos va  a ser fundamental en ese cambio de mundo.

En el caso de la contaminación, utilizar los instrumentos posibles para generar una conciencia adecuada que permita reducir tal fenómeno. Educación y empresas alternativas, eje central para el impulso de tal conciencia.

En el caso del marketing, necesitamos una sociedad que ame más la humanidad que la publicidad. La publicidad de hoy convierte a las personas en logotipos que es precisamente el gran éxito del capitalismo. Por tanto, una publicidad que ayude a las personas a ser más solidaria creo que es el camino adecuado.

 

Por último, la UE tiene la oportunidad de cambiar su formato ya que hoy es una comunidad de países totalmente dividido menos por el EURO. Tienen dos caminos, una vez pasado el coronavirus: uno primero seguir divididos, utilicen medidas austeras de recortes con la consecuencia de fomentar una sociedad más débil socioeconómicamente con el consiguiente de mayor crecimiento de la extrema derecha (vease desde 2008) y más casos de Brexit comunitarios; o el segundo camino, la elaboración de un Plan Marshall que aunque no reconstruya países destruidos por guerras si se va a tener que reconstruir economías enteras debido a la pandemia (ya que sufre paralización económica con todo lo que conlleva eso), y facilitar los Eurobonos. Así que O Europa SI o Europa NO.

x la revolución de los desiguales.

 

 

 

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Respondido : 01/04/2020 18:09
PedroCA
(@pedroalfonsocabelloalbendea)

Desgraciadamente el capital manda sobre todos los órdenes de la vida. Las personas que lo tienen son las que deciden dónde lo van a invertir y se pueden contar con los dedos de una mano los empresarios que eligen otro tipo de negocio al estilo economía del bien común. Por lo tanto, las medidas adoptadas en este momento de pandemia, como el teletrabajo, que a mi entender aporta muchas ventajas, podrán alargarse en el tiempo en la medida que los empresarios vean que son eficaces por su rendimiento y economía. Si no cumple esos objetivos, no perdurará.
Repartir el trabajo en general me parece una buenas medida, pero no para todos. Hay muchísima gente que con el empleo que tiene de 40 horas semanales tiene el dinero justo para vivir por lo que sería inviable para ellos. Hay otros muchos que tienen un contrato para trabajar 40 horas pero trabajan muchas más. Para ellos sería absurdo cobrar menos para trabajar lo mismo. Para el resto (no sé cuántos quedaríamos) sería una medida que puede hacer caer el paro en alguna medida y que tiene repercusiones positivas en la familia.
Como he dicho antes, el dinero y sus poseedores mandan en mucha parte de nuestras vidas. Hay varias posibilidades para que ese dinero fluya de una manera más justa. Creo en la propiedad privada, por lo que a mi entender la nacionalización de las empresas porque sí, no es viable. Otra opción es que los empresarios dirigieran sus empresas hacia el modelo del bien común, pero para eso tendrían que tener unos incentivos de algún tipo por parte del Estado, que seguramente no podrían ser mayores a su mayor incentivo que es el gran beneficio. Por lo cual esta medida también la veo inviable al menos de una forma generalizada. La única opción que se me ocurre (seguro que hay muchas más) es que la gente que tenga otra idea de cómo ha de ser el mundo y esté de alguna manera comprometida sea la que lidere, colabore o inicie una actividad empresarial con unas motivaciones más allá de las puramente económicas, teniendo en cuenta siempre que la empresa tiene que tener beneficios para ser viable. El compromiso social tiene que ser activo y hay muchas maneras de hacerlo: colaborar en ONG´s, afiliarte a un partido político como el nuestro... Pero para cambiar el tipo de económica que nos lleva a desigualdades cada vez más evidentes sin caer en el otro extremo que empobrece a casi toda la población con medidas autoritarias, tenemos que tomar las riendas, en la medida de nuestras posibilidades, del factor económico.
No tengo absolutamente ni idea de economía, por lo que mis palabras están más cerca de un deseo que seguramente una posibilidad real. Que me refute Jorge o quien sepa del asunto. Oigo por todas partes que las empresas deben crecer, unirse para poder sobrevivir. Justo lo contrarío de lo que leí en el libro "Lo pequeño es hermoso" que habla de las bondades de las pequeñas empresas en todos los órdenes. Es la única manera de influir. Gente sin una necesidad desmedida de tener beneficios astronómicos, sin pretensión de influir en la política por el simple hecho de ser empresario sin haber sido elegido para un cargo público, gente éticamente responsable, gente con valores humanos, de manera individual o juntándonos con otros, debemos crear cooperativas, redes o asesoramiento con empresas viables y éticas. Quizá no sea suficiente, pero puede crear un efecto llamada para que los consumidores de bienes y servicios puedan valorar este tipo de empresa. Estoy de acuerdo con Eloy en que los españoles somos solidarios en los momentos de crisis, en las desgracias o cuando ya no tenemos nada que hacer (donación de órganos). En otros momentos vamos a lo nuestro, nos da igual si el banco en que metemos los ahorros invierte nuestro dinero en una cosa u otra con tal de que no nos cobre comisiones o nos dé un alto interés (bueno, esto último no existe). Y esta forma de ser ha de cambiar. Pero si hay alguna forma de influir es con el ejemplo. Creando empresas éticas y consumiendo de ellas y haciéndolo ver e intentar influir en los demás sacando a colación si hace falta los duros pero solidarios meses que hemos pasado. No podemos dejar en manos de otros lo que debemos hacer nosotros.
Cuando ya había escrito ésto he visto el mensaje de Joaquín con el que estoy de acuerdo siempre y cuando no pensemos que es otro el que lo va a hacer por nosotros.
Por úlitimo, tenemos que internacionalizar la solidaridad. Los terribles meses que estamos pasando lo pasan todos los días y muchísimo peor 2/3 de la población. Sin minusvalorar el dolor los fallecimientos cercanos que hemos podido tener o las hospitalizaciones y los encierros en casas, ésto lo firmaría con los ojos cerrados cualquier persona del tercer mundo. A lo mejor ahora no es el momento, pero una vez pasado sí que se podrían hacer campañas comparando nuestra situación en el peor momento con la situación de los más necesitados en el día a día.

Saludos a todos

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Respondido : 02/04/2020 13:24
EloyCP
(@eloycuadrapedrini)

Por cierto, no he comentado nada del post de Pedro Alfonso, pero creo que apunta una cuestión muy importante, sobre la que podríamos avanzar, LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN, exacto. La unión hace la fuerza, hay gente muy cualificada en el mundo trabajando por esta idea de la economía del bien común, creo que debemos aprovechar las inercias que ya hay para sumar en ese sentido, en lugar de hacer la guerra por nuestra cuenta. Tal vez se está haciendo ya, si no es el caso podríamos contactar con grupos en España y fuera de España que estén en esta línea de la economía del bien común y colaborar  con ellos y organizar charlas o lo que sea para dar a conocer esta otra manera de hacer las cosas, con medidas por supuesto, y ejemplos de empresas que ya trabajan este tipo de economía. 

Por otra parte, y en la misma línea de sumar, también hay otra corriente de pensamiento político que dadas las circunstancias que nos vienen vamos a tener que tener muy en cuenta, me refiero al DECRECIMIENTO. A la vista de lo bien que le está sentando al planeta el parón del capitalismo, por una mera cuestión de supervivencia deberíamos avanzar también por esta vía, contactar con gente que esté en este tema y hacer lo mismo que proponía para la economía del bien común. 

¿No sé qué opinan? Ustedes dirán. 

 

 

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Respondido : 02/04/2020 21:33
JordiGQ
(@jordigarciaquintanilla)

Coincido con tus últimos posts, Eloy. Tenemos todos que hacer el esfuerzo de ser más breves (yo el primero) para ir aterrizando ideas que sean operativas para el debate y el partido.

Por otro lado, creo que sí es bueno en avanzar en la línea del movimiento de la Economía del bien común. En lo que yo sé, creo que también proponen establecer medidas concretas y efectivas de bonificaciones a empresas y particulares, en función de sus contribuciones al bien común, y por ende, penalizaciones a quienes perjudiquen a la sociedad de uno u otro modo. En cuestiones climáticas y contaminantes creo que en teoría se ha planteado algo, pero en la práctica creo que ha sido de forma muy poco efectiva.

Otro de los aspectos importantes, creo que es adoptar medidas de apoyo a autónomos y micropymes, que sostienen gran parte del tejido productivo y generan gran cantidad de empleo, y sin embargo, suelen estar abandonados a su suerte, porque no tienen representación en los lobibies de poder. En ese sentido, las cuotas de autónomos por ejemplo, se podrían vincular al nivel de ingresos. Es algo que habría que revisar, al igual que el dinero que regalan al Estado aquellos que están en doble cotización, trabajando por cuenta propia y ajena, y que pese a que cotizan doblemente luego el estado no les computa los días duplicados (solo devuelve el dinero, casualmente, por encima de un umbral, a las rentas más altas). 

Diría más cosas, pero como dice Eloy, creo que es bueno ir debatiendo cosas breves y concretas...

 

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Respondido : 03/04/2020 16:28
JoaquinFranciscoCE
(@joaquinfranciscocastilloeslava)

Buenos días

También estoy de acuerdo con la brevedad de las manifestaciones en el debate.

Con respecto la Economía del Bien Común, lo interesante de tal pensamiento es su balance alternativo. En este caso, de lo que se trata es que proponer otros elementos en los balances empresariales como el aspecto social, medio ambiental, participación y cultural , entre otros, además, del financiero. Asimismo, debería de ser las instituciones públicas (Ayuntamientos, CCAA, Estado) lo primeros que obligasen a las empresar en aplicar este balance si quisieran formar parte de contrataciones con respecto al Sector Público.

Con respecto, el decrecimiento es cuestión de conciencia el deseo de consumir menos. Para ello, la educación y un nuevo formato de empresa sería importante para ir cabalgando en esa corriente socioeconómica. Además, al ser ciudadanos-consumidores un cambio en los asuntos publicitaros-merkting no vendría mal.

Otro asunto, son las UNIVERSIDADES  ya que deben de tener mayor vinculación con el sitio donde están ubicadas; es decir, este templo no sólo debe de ser utilizado, para la docencia y la investigación, sino para desarrolla proyectos que incidan socioeconómicamente con la región que estén instalados.

Por último, no se hasta que punto al gobierno, e incluso sindicatos, les interesa mucho las PYMES a pesar de que para mi si lo son ( representas el 90% de las empresas) por dos razones: primero, el Estado siempre rescata, financia o le presta dinero a las grandes corporaciones (financieras, energéticas, audio visuales); y la, segunda, la concentración de los recursos sigue campando a sus anchas y los gobiernos siguen cediendo a sus peticiones. En el caso de los sindicatos, es curioso que los autónomos son los menos afiliados sindicalmente, por tanto...

saludos

 

por la revolución de los desiguales

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Respondido : 04/04/2020 10:48
GuillermoSS
(@guillermosanchezdecossuarez)

Hola a todo@s.

Muy poco que añadir a vuestros comentarios. Seremos testigos de cómo vayan desarrollándose las cosas, intentando poner cada uno nuestro granito de arena, según nuestra capacidad. Mucha gente lo está haciendo, y eso te da esperanzas.

Me gusta especialmente la perspectiva que desde el PUM+J se ha tenido siempre a la hora de ofrecer soluciones a muchas cuestiones y retos, que como éste del Covid-19, se deben abordar desde la globalidad. Es un hecho cada vez más evidente, y creo que debemos incidir aún más si cabe.

Sólo querría matizar el comentario de Eloy sobre lo que él llama la "contradicción" del alcalde de Cádiz, con respecto a las fragatas saudíes. Rompo una lanza por él porque creo que esa complicada decisión responde a una práctica común en los años que lleva en el Ayuntamiento. No ha sido la única vez en la que ha decidido en contra de sus intereses dentro del partido por defender lo que entendía mejor para la ciudad. Han sido recurrentes las discusiones (abiertas, así que no quiero pensar las que haya podido haber a nivel interno) con la cúpula del que era, hasta hace poco, su partido. Independientemente de que se esté a favor o en contra de su ideología, su manera de pensar, etc., no creo que se le deba reprochar demasiado una decisión que se supo fue complicada, pero que dejando a un lado la apariencia de una coherencia ideológica y de partido, se defendió a sabiendas de que no entraba en juego la posibilidad de evitar la construcción de dichas fragatas, sino que simplemente se decidía si dichas fragatas se construirían en una de las ciudades más castigadas por el paro desde hace décadas, o en el astillero de cualquier otra.

Pensar en que había intención electoralista en la decisión, no sé si es cierto. Más teniendo en cuenta que en esta última campaña se comprometió a no volver a presentarse en las próximas elecciones, defendiendo que el político debe tener una vida más allá de la propia actividad política, no vivir de ella como una profesión continuada en el tiempo, intentando defender dicha actividad como una vocación de servicio, de carácter temporal, y dejar paso a otras personas. Creo que podemos encontrar mejores ejemplos del tipo de político al que no debemos aspirar desde el PUM+J.

Otro aspecto es el de la dificultad para poder encontrar esa coherencia que pide Eloy al enfrentarnos y poner en práctica políticas sociales y justas en un mundo que funciona de la manera en que lo hace actualmente. Es evidente y le doy totalmente la razón.

Un abrazo y mucha salud.

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Respondido : 04/04/2020 21:54
JoaquinFranciscoCE
(@joaquinfranciscocastilloeslava)

Buenos días

En el sentido de Por un Mundo + Justo, creo hay Que posicioarse de manera más contundente y existe una gran oportunidad para hacerlo. 

El virus de la sociedad, además del covi19 es la desigualdad en todas sus esferas que va desde la riqueza ( poder adquisitivo. .. ) hasta la horizontalidad de la ciudadanía ( edad, género, raza, sexo, geografía.  .). Por tanto, mi ser politico es la desigualdad y buscar su reducción; de esta manera mi lucha es la generación de oportunidades para todos y todas. 

A partir de ahí, un paquete de 10 puntos:

1. Salario básico Universal

2. No especulación con necesidades básicas 

3. Vivienda social

4. Creación de una Banca pública

5. Educación y Sanidad Pública de calidad

6. Creación de una empresa energética Pública

7. Impuestos progresivos 

8. Estado Plurinacional

9. Rediseño formato de empresa. Balance alternativos. Contaminacion Cero

10. Regulación de inmigrantes

Considero que con este paquete de medidas socioeconómicas tenemos para luchar en tres generaciones mínimo. Aquí hay un programa político

X la Revolución de los desiguales

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Respondido : 06/04/2020 12:06
EloyCP
(@eloycuadrapedrini)

Muy de acuerdo con lo que comentan, acepto la crítica de Guillermo, tal vez no usé el mejor ejemplo. 
Por lo demás, los 10 puntos que propone Joaquín, es fantástico, creo que das en el clavo. La cosa es que si hablas con gente sobre este asunto muchos llegarán a proponer esos mismos 10 puntos. El problema es cómo ponerle el cascabel al gato, esto es, ¿cómo hacerlo?. ¿cómo pasar de unas propuestas muy bonitas en un papel, en un programa electoral que nunca consigue representación? Única forma de hacerlo, creciendo como partido, con más gente activa, con más repercusión a nivel local, confluyendo con otros colectivos y partidos, creando sinergias lo suficientemente fuertes como para poder influir en la sociedad y llegar así a las instituciones donde poder cambiar las cosas. Bien, no me enrollo con esto, intentaré concretar en el CÓMO. 

En mi humilde opinión (retomo el argumento de mi primer post tan largo) en el actual estado de cosas, con el capitalismo tocado en su misma esencia, lejos de pensar que el capitalismo cambia y se hace más humano, lo que parece es que este capitalismo se hará más duro y desigual, nuestras sociedades apuntan hacia unas democracias muy limitadas, al estilo de Rusia y China, con pérdidas claras de libertades, pobreza y desigualdad abundantes y población muy domesticada que permita a las élites seguir dominando a su antojo. 

Esta claro, nosotros, en el partido o fuera del partido, no queremos esto, pero esto es a lo que vamos, si no queremos perder el tiempo, la única opción que veo es: ser valientes, cada uno desde nuestro ámbito, como ciudadano y como partido político (el que esté en un partido), y romper con todo lo que nos ha llevado hasta aquí, nada de reformismo, nada de medidas continuistas suavizadas, sí economía del bien común, sí decrecimiento, sí reparto/limitación de la riqueza, justicia social (no reparto de la pobreza, no caridad, no limosnas), la sostenibilidad medioambiental como regla básica de partida, y sí Y MUY IMPORTANTE, solidaridad/cooperación con mayúsculas, entre comunidades, entre estados, entre países, entre continentes (y por extensión todas las 10 medidas citadas por Joaquín). Esta opción es complicada y muy a contracorriente, pero ahora hay UNA OPORTUNIDAD que hace unos meses no había, porque mucha gente hoy está viendo como se tambalea el capitalismo y buscan otras salidas que no pasen por un capitalismo más duro y radical, que antes ni imaginaban. 

Esta opción es la que me gustaría que desarrollara el partido, CON VALENTÍA, si de verdad queremos un mundo MAS JUSTO más allá de un slogan chachi. Tengo mis dudas, porque como he dicho, implica mucha VALENTÍA, que a menudo no es fácil encontrar.

Saludos afectuosos  a todos y todas. 

  

 

 

 

 

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Respondido : 06/04/2020 15:21
GuillermoSS
(@guillermosanchezdecossuarez)

Siguiendo en la línea de los comentarios de Joaquín y Eloy, creo que esta crisis tensa la dicotomía entre el sistema capitalista actual (tan salvaje y libre de regulación en muchos aspectos) que beneficia a cada vez menos porcentaje de la población, y el cambio (progresivo, que sería ideal pero difícil; o brusco, ante un colapso del propio sistema) que obligaría a redefinir la actividad del ser humano y la manera en que cubre sus necesidades.

Y el problema es que el covid19 probablemente no sea el único reto global urgente al que nos enfrentemos, quizás sí el primero de estas características. Lo único que pienso es que hay que insistir en intentar explicar que puede existir una solución progresiva para afrontar las amenazas y retos a los que nos enfrentamos. Que el capitalismo hay que regularlo y limitarlo, al igual que se limita y se regula la circulación de vehículos por las carreteras y las ciudades, y no por ello se impide a nadie dirigirse a donde quiera, siempre que lo haga respetando las normas. Y el mundo necesita (como habéis defendido siempre desde el PUM+J con mucho mejor criterio que yo) más control y regulación en materia fiscal, en los salarios (a nivel internacional), exigencias en seguridad laboral, coste del despido, etc. que aplanarían las diferencias tan enormes que existen entre los países y del que saldríamos beneficiados todos.

Me gustaría pensar que hay una manera de convencer llevando el foco al beneficio del propio ciudadano, al que se le insiste intencionadamente en que su beneficio pasa por evitar que los demás puedan acceder a una vida digna, que es un hecho inevitable que haya pobreza, y que ayudar a otra gente le perjudica. Es una idea por desgracia demasiado extendida. Habría que intentar buscar un carácter práctico en los argumentos, ya que apelar a la solidaridad, al bien común, es muchas veces poco fructuoso. La realidad es que una mayor regulación del sistema capitalista perjudicaría a un sector muy pequeño de la población, que pasaría de ser hipermillonario a ser simplemente millonario, a secas. Además, el propio ciudadano medio de, por ejemplo, un país como España, también se beneficiaria en muchos aspectos: en materia laboral, su poder adquisitivo y la calidad de los servicios públicos.

Sé que dentro del PUM+J ya habéis defendido estas ideas, y con más base y conocimiento que yo. La idea es concentrar el mensaje en el beneficio del propio ciudadano y no tanto incidir en ideas como la solidaridad y la cooperación, que son fantásticas y creo que ciertas y necesarias, pero que por desgracia no cuentan con muchas simpatías en este mundo tan condicionado por el consumo y el bien propio, excluyendo a los demás. Dar un pequeño rodeo y llegar al mismo sitio apelando a lo que más le convence hoy en día.

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Respondido : 06/04/2020 22:10
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