Y vosotros, ¿quiénes decís que somos?

Hace apenas un mes presentamos nuestro nuevo color corporativo. Entre otros adjetivos lo hemos llamado “color Tierra”. Por eso, hoy, Día de la Tierra, tiene sentido que dediquemos unas líneas a hablarte de nosotros, de los que nos consideramos…de ese “color”.

Te contamos.

Aunque nuestro partido lleva ya una andadura de 17 años desde que se constituyó en 2004, es ahora cuando está llegando a ser conocido por mucha gente. Y estos de Por Un Mundo Más Justo, con su color tierra, ¿quiénes son? se pregunta toda esta gente.

La primera necesidad de cualquier persona que oye hablar por primera vez de una organización, más aún si se trata de un partido político, es intentar definirlo dentro de los parámetros de esta persona. Necesita ponerle una etiqueta.

Solo hay que leer los comentarios en las redes sociales para identificar las etiquetas que nos van poniendo. Lo verdaderamente chocante es que estas etiquetas que nos ponen, no solo son diferentes entre sí, sino que son completamente contradictorias. Esto no pasa con ningún otro partido.

No podemos reproducir los textos completos que nos envían porque son en ocasiones muy desagradables, pero intentamos reflejarlos lo más parecidos posible a como nos lo escriben:

  • Estos son un partido creado por la Iglesia Católica”, dicen algunos. “Son de los marianistas, o de los jesuitas. Detrás de su respeto a las confesiones religiosas, lo que hay es un tufo a cristianos terrible. ¡Para vomitar!”. “Estos no son color tierra. De ser un color, son amarillos, el color del Vaticano. Incluso ellos mismos dicen que el Papa Francisco es una de las personas que les inspiran.
  • ¡Que va!, todo lo contrario, estos son comunistas.” Dicen otros. “Toda esa verborrea en favor de una cooperación internacional en materia fiscal les delata”. “¿Qué color tierra? ¡Estos son rojos!, Son gente de las ONGs, asociaciones y de todos esos movimientos sociales”. “De hecho, uno de sus exdirigentes fue en las listas de Podemos en el 2016. ¡Ay, la hemeroteca!
  • No os enteráis. Estos son globalistas. Son los de la Agenda 2030. Estos no quieren cooperación entre países, como dicen, lo que quieren es terminar con ellos.
  • Todo eso son solo disfraces. Realmente, estos son ultra-capitalistas”, dicen otros. “Hay personas ahí dentro ricas y poderosas, dueños de grandes empresas. Todo esto no es más que una tapadera.
  • Vamos a ver, que no lo veis. Esto es el partido de los inmigrantes. Es el primer paso que han dado para controlar nuestras vidas. ¿No fue ese Augustin Ndour de Senegal, el primer candidato a presidente de origen africano?
  • Pues a mí me da que son verdes. Todo ese rollo de la protección medioambiental y de la defensa de los animales, me suena más verde que otra cosa. Basura verde diría yo”, dicen finalmente otros.

Toda esta conversación la observamos impactados en las redes sociales todos los días. Es evidente que, por la forma en que se escribe, no solo delata una sana necesidad de intentar identificar quiénes somos los que componemos M+J, sino que también expresan un miedo a perder la propia identidad, o que su identidad pueda quedar “difuminada” o “en contacto” con la de este partido. La reacción humana más común, ante esta “amenaza” que sienten de “parecerse”, es hacer todo lo posible por distanciarse de nuestro partido mediante sus críticas y etiquetas. Es lo que hacen muchos hermanos adolescentes cuando todavía no tienen claro quiénes son y se ponen a exagerar las diferencias entre ellos.

Estos comentarios son también consecuencia del clima de crispación que vivimos. Los partidos, que también necesitan diferenciarse, buscan exagerar esas diferencias, generando como consecuencia una crispación que transmiten a la ciudadanía.

Pero quizás, es también culpa nuestra. ¿Hemos dejado claro quiénes somos? ¿Qué significa ese color tierra exactamente?

Llevamos 17 años de andadura y todavía estamos iniciando la construcción de lo que somos. Pero tenemos dos cosas claras:

¿Quiénes somos?

  • De la misma forma que el color tierra es la suma de los colores de muchísimos elementos de la Naturaleza, que se suman para darle ese color característico, nosotros somos también color tierra, porque somos la suma de mucha gente muy diferente. De todas las razas, confesiones religiosas, nacionalidades y grupos sociales.

Somos personas activistas y voluntarias, que trabajamos o colaboramos en ONGs, asociaciones, fundaciones y cooperativas. Somos profesores, abogados, psicólogos, educadores, sanitarios, trabajadores sociales…; Somos madres y padres apasionados por la educación en el amor, la justicia social y la solidaridad. Somos empresarios y profesionales especializados en la gestión, la transparencia y el rigor. Somos cristianos, musulmanes, ateos, agnósticos y de muchas más creencias, con fuertes convicciones éticas. Somos personas en paro y personas descartadas por la sociedad. Somos jóvenes que queremos construir un mundo más justo. Somos personas mayores que aún tenemos un corazón esperanzado. Somos personas que amamos y cuidamos a la naturaleza y a los animales.

Somos, incluso, personas que procedemos de ideologías muy diferentes, pues estamos convencidos que las ideologías son “medios”, a nuestra disposición, a los que podemos acudir en la búsqueda de soluciones. Pero las ideologías no son la solución “en sí misma”.

Esta concepción posibilita el diálogo y un enriquecimiento que disfrutamos enormemente. Estamos convencidos de que la construcción de un nuevo Parlamento en el que las personas intentan buscar soluciones basadas en el diálogo y en el respeto mutuo, no se va a poder conseguir si no se construye esto mismo antes en instituciones más pequeñas. Por eso empezamos por nosotros mismos.

¿Qué queremos?

  • Somos color “tierra”, color “barro”, color “cartón”, porque, independientemente de los medios que encontremos más eficaces, tenemos clara una cosa: La política, como búsqueda del bien común, solo tiene sentido si se prioriza, por encima de cualquier otra cosa, a las personas más excluidas y vulnerables de nuestro mundo, de nuestro país, de nuestras ciudades, independientemente de su nacionalidad, raza o confesión religiosa.
  • Tenemos, además, el convencimiento de que esa prosperidad compartida que conseguimos con la inclusión de todas las personas que hoy están fuera del sistema económico y social, es una prosperidad más factible para toda la sociedad en su conjunto, ya que cuando el bien-estar alcanza a todos, se incrementa la paz y la estabilidad económica y desaparecen muchos de los miedos e incertidumbres que tenemos hoy como sociedad.

En resumen, ¿quiénes somos entonces?

Somos personas muy diferentes, y de muy diferentes procedencias, que hemos venido a la política para priorizar los derechos de las personas más excluidas y vulnerables. Somos, por eso, color tierra.

Pero eso es lo que decimos nosotros que somos. Y vosotros, ¿quiénes decís que somos?

Anímate a dejar tu comentario debajo de los vídeos que hay a continuación. Intenta por favor ser respetuoso.

El partido “Color Tierra”. Partido Por Un Mundo Más Justo