
Ante el nombramiento de la arzobispa de Canterbury
Consideramos relevante el significado social y cultural de que Sarah Mullally se haya convertido en la primera mujer arzobispa de Canterbury en más de 1.400 años. Este hecho visibiliza que también en instituciones de gran peso histórico siguen cayendo barreras que han limitado el liderazgo de las mujeres.
Desde Por un Mundo Más Justo defendemos una sociedad donde la dignidad humana, la igualdad y los derechos no dependan del género, el origen o las creencias. Por eso valoramos positivamente aquellos hechos públicos que contribuyen a ensanchar la igualdad, la inclusión y el reconocimiento de todas las personas.
Este nombramiento nos recuerda que una sociedad más justa se construye también cuando se cuestionan inercias históricas de exclusión y se abren espacios de responsabilidad a quienes durante mucho tiempo han sido relegadas.
ET Mujer















