
Huelga para cuidar a quienes cuidan.
Durante la pandemia, sus actos fueron heroicos.
Aplausos, sacrificio, vocación…
Después, vino el cansancio. El silencio. El olvido.
Las personas que son profesionales facultativos no solo diagnostican, prescriben o deciden en segundos sobre la vida de alguien. Llevan años formándose con una alta responsabilidad, pero no se las cuida… Y es hora de cuidar a quienes cuidan.
Hoy la situación es alarmante:
- Más del 50% del personal joven está en burnout (Ikerburn, 2025).
- La tasa de suicidio es mayor que la población general (Irigoyen-Otiñano, 2022).
- Los salarios están un 15% por debajo de la media europea (Eurostat, 2024).
- Guardias de 24h que destruyen el descanso y la concentración.
- Horas extra que no suman para su jubilación y pagadas por debajo de la hora ordinaria.
- Listas de pacientes que desbordan cualquier agenda.
- 5.995 profesionales con certificados para poder trabajar en el extranjero (OMC, 2024).
Así no se pierde solo talento. Se pierde estabilidad. Y lo más importante: se pierde salud. Y como no puede ser de otra manera, esto afecta a la calidad asistencial que se brinda a la ciudadanía, por lo que, en el fondo, la situación tiene consecuencias muy importantes para toda la sociedad.
Cuando la pública falla, la privada crece. Y quien puede, paga, y se le atiende antes. Esto genera dos ritmos de Sanidad, aumentando las desiguales en salud, cosa que genera mayor aparición de patología entre los más vulnerables.
Pero, seamos honestos -incluso teniendo un seguro privado-: ¿quién puede pagar por una colonoscopia anual, o por una operación de cataratas, o por cirugías más complejas?
La mayoría no. Por eso lo público importa tanto.
Apoyar la huelga de los y las facultativas significa cuidar de quienes nos cuidan.
Porque si los y las profesionales que ejercen la medicina, la psicología, la odontología y demás especialidades enferman, ¿quién nos atenderá?
Entre sus reivindicaciones, destaca:
- Crear un Estatuto Médico Propio que recoja las particularidades de la profesión.
- Reducir la jornada a 35 horas semanales.
- Acabar con las guardias de 24h, y que las horas extras sean todas pagadas y cotizadas.
- Mejorar la atención al paciente con más recursos y personal.
Esta huelga no es solo de personal médico y facultativo. Nos afecta a toda la sociedad, porque cuando necesitamos una atención sanitaria, esperamos que nos atiendan los mejores profesionales y que estos estén en condiciones de prestarnos los mejores cuidados.
Es hora de cuidar a quienes nos cuidan.
El partido Por Un Mundo Más Justo apoya la participación en la huelga organizada del 16 al 20 de febrero, para demostrar que nos importan quienes nos cuidan, junto con el futuro de la salud pública, la nuestra.
Partido Por Un Mundo Más Justo
















