
Día Internacional contra el Uso de Niños Soldados
Actualmente, el mundo enfrenta 56 guerras o conflictos armados… conocidas; la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial, según el Índice de Paz Global 2024 del Institute for Economics & Peace.
En cualquier guerra las víctimas más inocentes son las niñas y los niños. Son víctimas pasivas y/o activas, como el caso de niños usados como soldados o niñas usadas para la prostitución. Podemos sentir lejana la realidad de los niños soldados, pero queremos mostrar cómo esta situación tiene que ver con nosotros más de lo que podemos suponer.
Según los datos de UNICEF, se calcula que hay unos 300.000 niños y niñas soldado en todo el mundo; probablemente más. Hay que destacar que a lo largo de estas últimas tres décadas, el número de niños y niñas que están en riesgo de ser reclutados o utilizados como soldados se ha triplicado.
Los niños soldados se encuentran en múltiples países afectados por conflictos armados, principalmente en África y Oriente Medio. Hoy constituyen uno de los casos más graves de explotación infantil.
España es el noveno país en la clasificación mundial de exportadores de armas, de lo que podemos deducir que fácilmente hay niños soldados empleando armas españolas. Y no solo esto, sino que, las grandes empresas productoras de tecnología (teléfonos móviles, ordenadores, las tablets, etc) provocan conflictos armados en países como Congo o Sudán para poder aprovechar esa inestabilidad con el fin de extraer a sus anchas los recursos naturales como el coltán y el litio.
Lo mismo ocurre con otros productos como el petróleo, (en Sudán del Sur, entre otros países) o el café, (en Colombia, Brasil…).
En un mundo globalizado, como en el que ahora vivimos, ya no se puede decir que lo que pasa en un lado del mundo no afecta al resto. Todo está relacionado, hasta el tema del medio ambiente. Todo, directa o indirectamente.
En cada situación nos encontraremos del lado de las víctimas o del verdugo; en esto no existe la neutralidad.
En muchos de nuestros actos cotidianos nos estamos situando claramente del lado del verdugo, por todo lo que de estas guerras obtenemos para mantener nuestro nivel de vida. El primer paso para buscar cambiar esta realidad es conocerla.
El partido Por un Mundo más Justo, quiere ser voz de los niños y niñas soldados, porque creemos en la acción política del bien común y queremos, desde la lucha noviolenta, un mundo donde la infancia pueda ser vivida como se merece.
Dos puntos fundamentales para conseguir esto sería:
- Acabar con la producción, exportación e importación de armas en nuestro país, en la Unión Europea y en el mundo.
- Exigir productos libres de sangre, con una etiqueta que garantice que para obtenerlos no se han vulnerado los derechos humanos, especialmente de los niños.
Alzamos la voz por estos niños y niñas, y nos unimos a tantas organizaciones que a lo largo y ancho de todo el mundo están luchando por acabar con esta lacra
POR UNA INFANCIA LIBRE DE ARMAS Y EN PAZ.
Equipos de Infancia y de Paz y Seguridad de M+J
















