
Condena al ataque en Monforte de Lemos.
Desde el partido político Por un mundo más justo, M+J Galicia, condenamos el ataque en las instalaciones de la entidad social Prodeme, en Monforte de Lemos, perpetrado justo después de que la conselleira de Política Social, Fabiola García, anunciase la creación de 80 plazas para acoger a menores no acompañados.
Nos cuesta comprender cómo las políticas de protección de menores pueden generar un odio tan irracional que es capaz de fabricar bombas incendiarias y arrojarlas, a las 3 de la mañana, por la ventana del edificio destinado a alojarlos. La única explicación posible para este odio se encuentra en los mensajes xenófobos procedentes de una ideología que se expande como las mechas que hacen arder, convirtiendo a menores abandonados y desprotegidos en enemigos ficticios y a nuestros semejantes y vecinos en una infundada amenaza para nuestra sociedad. Como constató Omer Bartov, historiador americano-israelí, estudioso del holocausto nazi, nada ha hecho más daño a la humanidad que su obsesión por definir enemigos.
Es preocupante comprobar cómo la violencia y los discursos de odio avanzan de la mano, también en nuestro país. Según la Oficina Nacional de Delitos de Odios del Ministerio de Interior, los delitos de carácter xenófobo y/o racista alcanzaron un 43% en 2024. Cabe recordar qué es un delito de odio: Cualquier delito penal contra las personas y/o propiedades, donde la víctima u objeto de la infracción sea elegida por su, real o percibida, pertenencia a un grupo con una característica común entre sus miembros, como su raza, origen nacional o étnico, sexo o género, edad, orientación sexual, religión o discapacidad.
No es únicamente violenta la persona que arroja cócteles molotov, dispara balas o pone bombas, también quien lanza mentiras, bulos y viles manipulaciones con el fin de conseguir una cuota de poder para su agenda ideológica, que no persigue otra cosa que crear enemigos ficticios para aparecer como salvadores.
Hacer cundir la idea de que esos menores desprotegidos son o serán peligrosos delincuentes que nos robarán, violarán o matarán, es equivalente a hacer creer que todos los palestinos son o serán terroristas, que los judíos eran animales, que los infieles merecen la muerte y los musulmanes Guantánamo. Es deshumanizar a las víctimas. Quienes lo alimentan saben bien que dicha deshumanización es esencial a la hora de eliminar enemigos, que el miedo es la antesala del odio y el odio el paso previo a la violencia.
Lamentamos profundamente que en nuestra sociedad estén cundiendo el odio y la violencia. Tampoco es constructivo el enfrentamiento político que llevamos mucho tiempo padeciendo, contrario a la vocación política de construir una sociedad mejor para todos. Los políticos tenemos la obligación de buscar puntos comunes, unir fuerzas y poner en marcha proyectos que sirvan para resolver los problemas de la sociedad, poniendo en primer lugar a los más vulnerables.
Desde M+J Galicia queremos dejar claro que nuestra tierra es una tierra de acogida, no de rechazo, con capacidad y voluntad para recibir, una tierra que no quiere vivir sometida al miedo, a la violencia, a los bulos, al egoísmo. Queremos para los que vienen lo mismo que queremos para los que se nos marchan. Que sean tratados como lo que son: personas sujetas a obligaciones y derechos, sabiendo que para cumplir con las obligaciones se tienen que defender los derechos.
Queremos que estos menores abandonados se sientan acogidos y vecinos allí donde estén. M+J aboga por una política del encuentro, del servicio, del rigor, la justicia y la no violencia.
M+J Galicia
















